En un lugar llamado mente, donde se puede crear algo realmente temible ''los pensamientos'', un lugar donde las verdades son mentiras y las lagrimas no siempre son tristeza.
Metro y medio de hilo blanco, para coser este cuerpo que el tiempo está matando. Una aguja y un dedal para rematar los nudos hechos, que imposibles son de quitar. Un beso y un rosal, para que esta cura sea eterna, sin tijeras, sin piedad.