jueves, 2 de enero de 2014

Como ranas.

 Acércate que no muerdo, continuado de un beso de película inesperado.Parecía todo tan perfecto… Pero algo fallaba y era un príncipe al lado de una chica vulgar, fea, tonta... Pues como todos los príncipes de ahora, que te besan, te dicen que te quieren y se largan. Para qué vamos a engañarnos, los besos de cuento no existen, ni los príncipes ni princesas, pero las ranas sí. Esas que les das un beso y se convierten en príncipe… Pues en la realidad no siempre es así, puede que también se convierta en princesa o puede que solo te quedes con las ganas y no se conviertan en nada. Puede incluso, que una princesa se convierta en rana. Y así es, en aquel beso inesperado sentí que me convertía en rana.

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