domingo, 23 de marzo de 2014

Un lamento.

Sin nada que decir, porque nada es importante. Tu corazón marca el ritmo, la canción llamada vida, los acordes ya no encajan, esa canción que no acaba, porque nunca empezó.
Tan solo una sonrisa me llama la atención, ya que todo es tan triste, es tan gris y tan lluvioso. Quise algo de paz, después de tanto tiempo, en un desierto lleno de agua, agua que provocan las nubes de mis ojos. Se desbordan del mundo, ya no hay tierra. Solo mi tristeza, inundada ya incluso sin miradas. Nada, ya nada queda, ni sonrisas, ni palabras. Ni lamentos, ni miradas, Nada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario