Que por vivir soñando, acabo despertando. El por qué no lo sé. El cómo, fue chocando con el suelo;
fue la caída más bonita y dolorosa de mi vida. Que mis alas se despegaron solas y volaron hasta desaparecer dejándome tirada, sin consuelo ni nada. Despertando de este sueño, después de el gran daño por volar sin paracaídas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario