El sueño que nunca fue. La mirada que nunca vio. El corazón que nunca sintió.
Recordar ese momento que por siempre quedará en ti, ya es tuyo. Hoy toca olvidar todo aquello que ya pasó, lo que nunca dolió como llegar hasta aquí, abrir todas las puertas de mi mente. Palabras, una única cosa que calma mi lamento, que silencia mi llanto poco a poco hasta quedarme dormida, entre flores y espinas, con lágrimas y mentiras. Que ingenua y débil, es de llorar sin derramar ni un milímetro sobre la piel. Todo se va yendo, se aparta de mí, de mi estar y de mi mirada. Ya nada veo porque todo oscuro esta aquí dentro. Silencio, solo el silencio se oye de un lamentar sin ruido, de una persona sin alma en una noche como esta que le han entrado a robar y ni el silencio se llevaron; tan solo mi sonrisa, que ya nunca más volverá.
No hay comentarios:
Publicar un comentario